13 de octubre de 2009

Este martes huele a... lunes

Ay Copo,

Hoy me he debido levantar con el pie izquierdo porque no es normal tanta pesadumbre en un martes... ¡este martes huele a lunes! De hecho me acabo poner Oh! Pretty Woman de Johnny Rivers a ver si me siento un poco mejor a medida que escribo esto, porque llevo unas pintas de agarratequevienencurvas, bonito, y eso por no hablar del ánimo, que si me levanto de la silla me lo piso, oye... ¡Pero vayamos al grano, que no tenemos todo el día!


El puente me cogió con demasiadas ganas... y demasiados actos sociales, señores. Decir que me cogió con tantísimas ganas que todo empezó el viernes haciendo la colada de toda la semana. Ante tal acontecimiento me planteé si había necesidad o no de planchar dichos trapos. Vamos, que finalmente lo pesé en una báscula mental y mandé a la plancha a freír espárragos siguiendo lo que yo he llamado "el método suegri", es decir, ¡tender la ropa con perchas de manera que el patio quede como una sucursal de Berskha o H&M! He aquí un claro ejemplo de dicho método:
Y es que esto de vivir independiente tiene su miga, que parece que no pero sí. Yo que siempre dije que a los 18 cogería carretera y manta hacia la independencia, he cumplido mi meta a mi manera, volviendo fines de semana y fiestas a casa... y hablando de esto, ¿cuál puñetas es ahora mi casa? Me siento como una niña de padres divorciados, diciendo "mi casa de Cerda" ó "mi casa de Sancli"...


Pero a lo que iba, que vivir medio sola me ha aportado introducirme en la selva de los supermercados que me encanta, todo sea dicho, pero que me aterroriza a la vez, ¿y es que alguien en su sano juicio puede decirme cuantas salchichas deben caer por si en un paquete ya vienen 12? No obstante, ¡alguien muy sabio inventó el congelador para seres como yo, por lo que si a eso se le suma un tupper de caldo casero me sale una cenita de rechupete, amigos! Por lo que a grandes males, grandes remedios....




Y nada, que ya he dado suficiente la tabarra por hoy... me queda más tinta en el tintero, pero tengo que guardar fuerzas para mañana que nos toca literatura y ciencias, es decir, un suicidio colectivo... si hoy que me gustaba la clase casi me duermo, mañana que la aborrezco por completo no sé yo... ¡Ah! ¡Pero no me puedo depedir sin felicitar a mi galán por su nuevo trabajo! Ese chico vale su peso en oro, ¡os lo digo yo que me lo tengo visto!

Ale, señores, ¡hasta otra!
Un abrazo,

Alba Arroyo


P.D.: Prometo fotos de las últimas actualizaciones del estado de mi new room (es decir, de mi nuevo cuarto).

8 de octubre de 2009

Historias para no dormir...

Sí, Copo, que lo que no me pase a mí no le pasa a nadie, oye.


Si es que esta mañana me he levantado como las balas (por eso que te dije ayer de que no quería volver a perder el autobús, vamos), y tan escopeteada he salido de casa que me he dejado las gafas en casa... ¡y menuda mala uva me ha entrado! Lo peor es que me he dado cuenta a pocos metros de casa, lo cual me ha planteado una disyuntiva aterradora:
a) Entraba en casa a por mis gafas, despertando a mi compi, explicándole lo que me había pasado y que tenga usté un buen día, y no, no desayuno, y cerrando las respectivas puertas con llave, que ya se sabe lo mal que está el mundo y la de gente que entra a robá...

b) Pasaba de mis gafas, disimulando no tener miopía mientras cruzaba los dedos por un sitio en primera fila que me permitiese seguir la clase con un mínimo de sentío...



Total, que he llegado a la parada de mala uva, miope y sin gafas. Pero güeno, no pasa ná, porque al menos hoy ha llegado puntual a las 7:35, y yo me he sentado con mi musiquita y santas pascuas. Y eso que llegando a la universidad me ha dado por pensar que sólo eran las 7:40 y que faltaban más de 20 minutos para que mis compañeras llegaran a la cafetería donde habíamos quedado para desayunar y comentar un trabajo de clase.... y claro, pensando, pensando me he dado cuenta de que me había pasado la parada, olé, olé y más olé por mí, ¡campeona! Y ale, me ha tocado, por lista, ir a hablar con el autobusero... que no es la simpatía personificada, que digamos. Al final he "negociado" con él hacerme todo el recorrido y después a la inversa y aquí nadie sá enterao, ¿estamos? Jajaja Al menos el 2º viaje no me ha hecho pagarlo... buf! Jajaja ¡Con esto fijo que salgo de pobre!

Y es que mi vida es muy extraña... lo que no me pase a mí no le pasa a nadie. Hoy precisamente se lo decía a mi queridísima y fiel (aunque reciente) compañera-copoadicta Sandra, que me pasan unas cosas mu raritas. Por ejemplo hoy, me estaba yo vistiendo (escopeteada, como os comentaba) para ir a la universidad cuando me han dado muchas ganas de hacer pis... el problema es que el lavabo está en la otra punta de la casa, y no, no es que mi compi y yo vivamos en Buckingham Palace precisamente, pero os prometo que el recorrido desde mi cuarto hasta el baño a oscuras parece una carrera de obstáculos. Y he de confesar que en los días anteriores era paciente e iba interruptor por interruptor hasta alcanzar mi objetivo (osease, hacer pis), pero una ha tirado por la practicidad y al final me he hecho con una linternita de esas que se recargan y oye, desde entonces soy más feliz (y más rápida, todo sea dicho).

¡Y no hay más pescao vendío! ¡Etcétera, etcétera para todos!
Arroyo :)

P.D.: Para mi galán y para todos los que sepan disfrutar de una de las más bellas canciones del mundo mundial (y sin exagerar, eh)... Soy una completa incompleta en estos momentos, galán :)

7 de octubre de 2009

Hay dos cosas en la vida...

Querido Copo;
En estos días universitarios he aprendido dos cosas fundamentales que creo que me van a ayudar en mi supervivencia (sí, mi amado galán, he dicho supervivencia... y no me refiero a tu pedernal):
a) Las galletas que compra la madre de Sara son las mejores galletas del mundo. A ver, para explicar esto tengo que empezar por el principio de los tiempos. Sara es mi compañera del "pleno", es decir, vamos al 100% de las clases juntas, lo cual nos hace unas compañeras guays. Pues Sara tiene una madre también bastante guay porque le pone para desayunar tanta comida que más de un día hemos hecho un 2x1 y me he comido yo sus galletas... pero es que amigos, no son unas galletas cualquiera... ¡¡¡son las mejores galletas del mundo!!! Os prometo que no exagero, y la opinión de mi galán y de mi hermana me avalan... Así que como le prometí a mi nueva y querida compañera, ¡he aquí una entrada dedicada a ella (o a su madre, según como se vea) por habernos descubierto las mejores y más baratas galletas! Lo malo es que son de un establecimiento cuyo nombre empieza por Merca y acaba por dona y que me pilla lejos de casa por lo que me tengo que comprar unas parecidas de otra marca que me cuestan más caras y vienen menos...

Otra cosa muy útil que he aprendido es:

b) Que prefiero esperar 15 minutos al autobús a que el no me espere 1 minuto y yo tenga que ir andado hasta mi facultad, porque amigos y amigas, hoy he perdido el autobús y he tenido que ir en el coche de san Fernando, un ratito a pie y otro andando, que vale, que sólo tengo una media hora a paso ligero... ¡pero es que he llegado taaan acalorada a clase que al sentarme se me han empañado las gafas automáticamente! Por no hablar del sudor que caía por sitios de mi cuerpo que yo hasta desconocía... además se me ha rizado el flequillo tanto que parecía una flamenca... ¡ooolé!

Y he aquí mi historia... aunque también podría explicar que nuestra compañera de ciencias, Laia, es completamente adicta a las galletas Príncipe (dato a recordar para futuros pica-pica del grupo de prácticas) o que el otro día fui a comprar al Día con el carro de la compra de mi compi, pero que entonces recordé que me había quedado sin la aguja de bordar a punto de cruz y entré en una mercería... ¡y claro a mis 18 añitos recién cumplidos ir a una mercería con el carro de la compra hizo que me cayeran 40 años de golpe, señores!

¡Ahora sí que nada más!

Alba :)

P.D.: El título de este post hace referencia a una canción de Jarabe de Palo que me encanta.

5 de octubre de 2009

¡Atchíiiiiisss!



Ay, Copo,

¡Menuda manera de inaugurar la semana! Tengo un catarro de agárratequevienencurvas... la congestión no me ha dejado dormir y cada vez que estornudo parece que se me vaya a escapar el alma por la nariz, ¡señores!

La verdad es que los fines de semana se me escapan tan rápido que antes de que me entere ya estoy otra vez en casa de mi compi hablando a voces (no por nada, sino porque está bastante sorda y sino no se entera de que le hablo, vaya). Pero vamos, que no creo que esté enferma de findesemana agudo... y espero que tampoco de gripe A, todo sea dicho (aunque probablemente ya la he pasado).

Ahora mismo estoy muy feliz (aunque congestionada)... poco a poco me voy haciendo a mi nueva rutina y voy asimilando los cambios del último mes. Además hoy he empezado con la redecoración de mi cuarto, lo cual siempre es positivo... especialmente porque he llevado a cabo la operación extracción de santos e imágenes diversas (ya que una servidora es protestante...). Así es como ha quedao por el momento el chiringuito:




Destacar que el cuadro de Mafalda está hecho por mí, ea, y que el corcho tiene un pupurri de fotos de "la peña" Jajaja Ah, destacar que mi amado galán se ha pasado la tarde (o gran parte de ella) arreglándonos -a mi compi y a mí- el enchufe de mi cuarto... o los enchufes. Ya que cada vez que enchufaba algo (véase lámpara, impresora u ordenador) la luz del pasillo se ponía rollo discoteca, y claro la señora compi a sus 77 años no está para ponerse a bailar en el pasillo, amigos.

Y no hay más pescao vendío... ¡un abrazo!
Alba Arroyo & MOCO'S
P.D.: Mientras redactaba esta entrada, estando sentada en el sofá, mi compi se ha quedado frita en su sillón de reina mientras veíamos la TV, entonces me he pegao un estornudo de estos que me quitan el sentío y mi compi se ha pegado tal susto que no le ha dado un infarto porque Dios no ha querido...! Jajaja