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18 de septiembre de 2012

Post Vacaciones


Copo,
El síndrome post vacacional no me ha llegado todavía. Y no es porque yo no haya empezado la universidad, qué va. Es porque yo todavía tengo el cuerpo de vacaciones. Sigo trasnochando, sigo remoloneando en la cama por las mañanas y necesito las siestas como el pan nuestro de cada día. Una desgracia estudiantil donde las haya. Lo único que me recuerda que estamos en septiembre es que llevo una semana en casa de la compi y que la universidad ya ha empezado.

Lo cierto es que muy lejos quedaron los campamentos, la llorera de haberme prometido con mi galán, las despedidas de soltera, las bodas de placer (y no de curro), la playita, mi moreno (¡he estado morena!)… y hasta lejos quedó la semanita de camping. Y es que yo no expliqué mi semanita de camping con mi familia política que eso tuvo más miga que el cuento de Hansel y Gretel, oigan.

La familia del galán decidió que nos merecíamos unas vacaciones de campo y playa y así hicimos. Yo, que me apunto a un bombardeo estaba allí la primera. Como una señora. Cuando llegamos los seis adultos al bungalow (¿cómo se escribe?) ya aventuramos que aquello podía salir muy bien en plan amor y fraternidad infinita o podía llevarnos a la muerte y destrucción de la harmonía familiar. 

(vean en las fotos lo felices que éramos...)

Por suerte, el turnarnos el minibaño, suplicar por un enchufe para el secador, asesinarnos con premeditación y alevosía los unos a los otros al parchís o vivir sin ordenador no pudo con nosotros y volvimos la mar de relajados y morenos de aquellos lares. Y con algún kilito de más, que la barbacoa no perdona.

Por lo demás, voy asumiendo poco a poco la inauguración de mi último curso universitario en compañía de la compi. Ya os iré contando nuestras batallitas entre tules de novia, reportajes de boda y búsquedas de piso. Ojú, qué añito nos espera. 

11 de agosto de 2012

Felicitaciones

Copillo,
Qué quieres que te diga. A mí que sea mi cumple me gusta. Me gusta mucho. Ya tengo 21 años y estoy feliz como una perdiz. El galán dice que a santo de qué monté tanto drama el año pasado por cambiar de década si ahora estoy más contenta que todas las cosas. Qué quieren que les diga, soy un ser incoherente. Qué le vamos a hacer. 

Esta semana se nos han juntao las celebraciones que es un contento. Que si la pedida, que si el cumple del galán, que si mi cumple... vamos, ¡que es un continuo de recibir felicitaciones! A mí tanta alegría y positivismo me encanta un montón, pero al galán no tanto. Oigan, los chicos son raritos y el mío no iba a ser diferente. El galán se queja de que ahora cuando le felicitan no sabe a qué se refieren. El pobre anda desconcertado. Nuestro compromiso y su cumpleaños cayeron a tan sólo tres días de diferencia y eso ha podido con él. Vaya. A su favor también diré que hemos recibido un aluvión de mensajes, llamadas y felicitaciones que nos han dejado impresionados. 

Pero a lo que iba, que nosotros los cumples los vivimos. El día del cumple de cada uno lo dedicamos exclusivamente a hacer lo que el cumpleañero en cuestión desea. Además, como bien apuntaba Irene, cumplimos a tres días de diferencia, lo cual no deja de ser rematadamente cursi y genial. Es como las ferias o las bodas gitanas, es un cumpleaños largo. 

Al galancito lo desperté el día de su cumple con un cesto con 25 regalos, uno por cada año que cumplía. Después comimos uno de sus platos favoritos con su familia, fuimos a ver Batman. Ver Batman es una de las cosas más de amor que se pueden hacer por un chico como el mío, porque esa peli era un rollo y duraba casi tres horas. Que por cierto, llego yo a enterarme de la matanza esa que hubo en el estreno en los EEUU y no voy ni harta de vino, pero de campamentos no me enteré, fui. Qué buena es la ignorancia a veces. Así que fuimos a ver Batman. Y quisimos rematar la noche con una cenita en uno de nuestros restaurantes más preferidos del mundo: un chino. 

Yo ya he declarado mi amor hacia la comida china más de una vez, pero yo, que soy un poco sibarita y tengo mis preferencias. Así que fuimos a uno de los que más me nos gustan. El  galán entró primero y nada más pasar por el marco de la puerta nos recibió una chica con un "¡¡Felicidades!!" y una sonrisa enorme. El galán, echo un mar de desconcierto, me miró. ¿Una fiesta sorpresa? ¿Tenía algo preparado? Qué cara de susto tenía Jajajaja Todo era mucho más sencillo, claro. La camarera que nos recibió había ido al mismo instituto que yo y había visto que estábamos comprometidos... Jajajaja El pobre galán siguió a cuadros escoceses por un buen rato Jajajaja

Así que nos encantan los cumples, nos encantan las felicitaciones y a mí me encantan los galanes desconcertados. Qué le vamos  hacer. 


P.D.: Hoy ha sido mi cumple y hemos desayunado crepes con nocilla, hemos paseado por Ikea, hemos comido lasaña, pastel y me han caído regalitos molones. También hemos ido al cine. Ha sido un cumple por todo lo alto, oigan. 

8 de agosto de 2012

Crónica de una pedida

Ay Copo,

Dejo quince días solo al galán y se me desmadra. Porque después de mi regreso de una semana para la boda de mi prima me volví a marchar. Dejé al galán levantando el país y yo me fui a ser monitora de campamentos... y nada me olió raro cuando se presentó a buscarme el día que se marcharon los niños. Nada.

Vale. Me empezó a oler a chamusquina cuando, una vez recogidos todos mis bártulos, el galán me preguntó si no prefería cambiarme de ropa. ¿Qué pasa, chico? ¿No te gusta mi look campestre? Ahí puse mi cara de indignada. Me suele funcionar. Mi look tenía miga, la verdad, para qué nos vamos a engañar: uñas rotas, moño horroroso, cara sin pintar, ropa en estado de limpieza más que dudoso... y lo peor: la falda pantalón hippie con remiendos. No tengo remedio. Y ahí me puse borde: Que no, hombre, ¡que no, que yo no me cambio para irme a casa! (Nota para el futuro: Alba chata, hazle más caso a tu novio, que pareces nueva). 

Total, que en estas el galán me coge de la mano y me dice que me va a llevar a pasear o algo así. Él está muy nervioso y yo empiezo a estarlo. Ay, que me huelo algo gordo, ay. Y el galán intentando aparentar tranquilidad. Y qué mal se le da  mentir al pobrecillo. Vale, sí: ahí, en ese momento me di cuenta que estaba a punto de tener lugar uno de esos momentos que una chica suele esperar desde siempre. Y entonces la menda se empezó a poner nerviosa también. 

Y desde el banco que hay bajo El viejo roble, en el lugar en el que empezamos a gustarnos, el galán me dijo cosas de esas que hacen llorar hasta al más insensible. Jopé, qué momento. Y al final de un montón de cosas bonitas me dijo que si quería podía convertirme en su mujer.  Entonces sacó la cajita, y la abrió, y ahí estaba el anillo. Y yo aluciné pepinillos en colores. Y dije que claro que sí. Menudo dramón. Qué felicidad. Qué manera de llorar. 

Y cuando me serené quise compartir la noticia con mis compañeros, con mis amigos, con los que estaban en el comedor del campamento. Pero claro, cuando llegué (con mis pintas campestres, no las olvidemos) y llorando como una magdalena nadie entendió nada. Entonces enseñé mi mano con mi pedrusquín brillante y solté un lagrimoso "¡Que estoy prometida!". Entonces hubo un gran revuelo en el lugar, y la gente empezó a gritar, y a darme besos y abrazos. Y yo a ratos lloraba, o sonreía, y todo el rato enseñaba mi dedo lustroso. 

Entonces el galán, en un arrebato hizo sonar la campana del campamento (esa que   de toda la vida se ha usado para llamar a comer, esa) y agarró el micro y desde cualquier rincón de aquel lugar se oyó un "Alba ha dicho que sí". Y entonces sí que se armó gorda. Porque aparecieron los que estaban reunidos preparando el próximo campamento, los que se estaban acicalando para salir al exterior, los que intentaban dormir la siesta... Y veeeenga, más lágrimas, más abrazos, ¡más enseñar el dedo!

Y desde ese momento soy aún más feliz, si cabe. Pedrusquín (así he apodado a mi anillaco) y yo somos la mar de felices juntos y el galán y mi hermana amenazan con quitármelo si sigo hablando de él como si fuera una persona. Eso les pasa por envidiosos, claro. Que si ellos tuvieran uno otro gallo cantaría. Y vamos, esta es la crónica más escueta y oficial que he sido capaz de hacer, señores. 

Es muy fuerte. Estoy prometida... ¡estamos prometidos! Y el pobre galán hoy cumplía un cuarto de siglo y cuando ha recibido las felicitaciones no sabía si eran por nuestro compromiso o por su cumpleaños Jajajajaja Aquí os dejo una foto post (post drama, lagrimones, celebración, etc.). No descarto que próximamente la veamos en el Hola!. 



19 de julio de 2012

Muy fuerte

Copo,
Muy fuerte. Me voy de campamentos. Así, sí. Después de una movida tremenda en casa de la compi, después de una entrega de trabajos y exámenes de final de 3º que casi acaba conmigo, me lío la manta a la cabeza y me voy de campamentos. Y el galán me da una palmadita en la espalda y se le salta la lagrimilla al despedirme porque oigan, una semana es tiempo, mucho tiempo, y nosotros ya no sabemos estar separados. 

Y estando allí entre los mosquitos, los jabalíes y otros animales silvestres recibo una noticia. Sí, sí. Y es que en una de esas noches en las que yo llevaba enfundado mi polar (mientras el resto de mortales se derretían en la ciudad condal) alguien me anuncia que mi última entrada le ha hecho mucha gracia. ¿Cómo? Y yo me estrujo los sesos en recordar qué fue lo último que escribí. Y es entonces cuando pregunto "¿y de qué iba?" y a mi interlocutora se le pone cara de circunstancias y me dice que ya lo leeré, ya...

Mecachis en la mar, es que no puedo dejar al galán solo. Lo cierto es que muchos me habían pedido que retomara la actividad en este diario pero las cosas se me torcieron un poco. (Ahora es cuando vienen las excusas). La compi pasó uno de los peores momentos de su vida y yo tuve que estar a su lado. Naturalmente al poco ya estaba sentenciando algunas de sus frases lapidarias pero en casa había tanta tristeza que no pude hacer otra cosa que ir registrándolas y esperar a que todo volviera a la calma... Y cuando me di cuenta ya estaba de campamentos. 

Y ahora que estoy en una semana de paréntesis en casa aprovecho y doy señales de vida. Cabe decir que estoy por estos lares, entre campamento y campamento, porque mi súperprima se casa. Y es que sí, mi vida es eso que transcurre entre una boda y otra. Cuando me case (venga, va, nos casemos) probablemente voy a estar tan cansada de bodas que me pondré un chándal y un moño y listos. Porque si hay alguien que va a cuatrocientas bodas al año esos somos nosotros, oh sí. 

Vale, no, ya sabéis que a mí las bodas me encantan y que estoy mintiendo como una bellaca... pero estoy en pleno ataque de pánico. No me he depilado, hace demasiado que no me desenredo el pelo y tengo hasta rastas, no he decidido qué chal me voy a poner y tengo una marca del bikini horrorosa. No obstante, mañana a estas horas me faltará muy poco para testificar con una firmita que los novios se habrán dado el "sí, quiero".  Muy fuerte. 

Prometo volver... ¡lo prometo!

6 de enero de 2012

¡Frenesí navideño!

Copo;
Vale. Lo reconozco. Esta vez me he pasao de la raya... ¡desde el año pasado que no me pasaba por el blog! ¡Qué desastre! He tenido que quitar el polvo y todo Jajajajaja Pero tengo mis excusas, no se crean. 

La cosa es que, un año más, el galán  y yo hemos estado con un frenesí navideño de no te menees. Si ajustar nuestros cronogramas, horarios y calendarios para estas fechas ya fue todo un desafío, llevarlo a cabo ha sido toda una locura. Lo cierto es que durante el año no solemos tener el suficiente tiempo para dedicarle a amigos y familia y aprovechamos las fiestas para ponernos al día, pero en serio, ¡yo voy más cansada ahora que antes de empezar las vacaciones! Jajajaja 

Papá Noel se portó la mar de bien y me trajo nueve pañuelos/bufandas. Sí, nueve. Por lo visto mi familia y amigos sabe lo mucho que me gusta Jajajaja Así que si ahora  me veis mal combinada con el pañuelo no es que no tenga, es que tengo mal gusto Jajajaja También me cayeron tres pares de guantes (o no tengo ningunos o tengo tres Jajajaja) unas orejeras divinas (¡qué moderna me siento con ellas!), unos pendientes preciosos... vamos, ¡que mucha crisis pero no veas cómo me he puesto!

El año nuevo no lo empezamos con buen pie. Y eso que a mí esto del 2012 me gusta, eh, que es un año par y eso, pero a la gastroenteritis también le deben gustar los años pares porque nos cogió por banda el día 1 por la noche y nos dejó al galán y a mí hechos polvo. No nos habíamos puesto malos nunca a la vez y ya que era a la primera, fue a lo grande. Por suerte, ya estamos bien y yo he perdido un par de kilos y todo Jajajaja Me ha costado un poco recuperarme... ¡pero ya vuelvo a estar casi al 100%!

Ahora toca hacer las maletas y acabar trabajos pendientes porque el lunes hay que ponerse las pilas y trabajar a full de nuevo... La compi seguro que me espera con ganas para criticar a los del Sálvame, a la Pantoja y para contarme todos sus males y casi quitarme las ganas de vivir con sus penas Jajajaja Pero lo importante es lo importante, ¡hay que se optimistas! ¡menudo año nos queda por delante! Ojalá venga con tanto amor como el 2011 pero con un poquitiño más de trabajo :-)

¡¡Feliz año (aunque un poco tarde) a todos!!
Os dejamos con nuestra primera foto de este año 2012 :-)


11 de septiembre de 2011

La compi (el regreso)

Hola Copo,
Estoy desaparecida, lo sé. Ha sido un verano un poco raro... me he dedicado nada muy poco a escribir... Tampoco he viajado, ni he estado como monitora en campamentos, ni he pintado a acuarela... ha sido un verano atípico pero un verano al fin y al cabo... pero no se preocupen que desde hoy vuelvo a ponerme las pilas, ¡amigos!

Y, oh sí, mucho se ha especulado sobre qué haría en septiembre. Todo apuntaba a que este curso no continuaría con la compi. Desde el programa no estaban convencidos de que la compi fuera una persona que diera el perfil... suelo contar las cosas graciosas que me pasan con ella porque son las que me gustan recordar, pero vivir con la compi también es algo complicado. Ella es una persona mayor (¡casi 80 años, ya!), con mucho carácter y bastante limitada... todo eso, más serios problemas familiares, han hecho de la convivencia con ella algo amargo para mí. Ella no estaba convencida de que yo continuara en su casa (quería ser más independiente, según dijo) y  yo estaba muy cansada de ser la cabeza de turco de tooooodos sus problemas y la diana de todos sus gritos.

Así que finalmente desde el programa me buscaron diversas Compi-candidatas. Peeeeero (y es que siempre hay un pero, queridos) cuando la compi se enteró le entró el cangueli. Por lo visto el verano ya había sido suficiente independencia para ella. Ver pá creer. Desde mayo pensando en la nueva compi (a la cual le tenía que poner otro nombre.... vamos, un faenón Jajaja) y a tres semanas me dice que vuelva, que me ha cogido mucho cariño y no sé qué. Y ante su insistencia me puse farruquilla: me parecía bien continuar con ella (porque mejor es malo conocido y porque vive súper cerca de la uni y del cole de prácticas de este año) pero tenía que ser para todo el curso. Ella contestó que por supuesto. 

Los del programa estuvieron de acuerdo. La demanda estudiantil es alta pero la oferta ancianil no lo es tanto (ara aclararnos Jajajaja) Vamos, que tienen que estudiantes en cola y como la que tiene que aguantar a la compi soy yo pues que ya me apañaré... Jajajaja

Y así, resumiendo, ¡que hoy vuelvo con la compi! Empieza mi tercer año de la carrera (¡superando el ecuador!), empiezan las frases lapidarias... ¡empieza el curso y la convivencia!

6 de julio de 2011

No he muerto (o lo que es lo mismo: sigo viva)

Copo,
Lo sé, lo sé. Hay quien dice que he muerto. Y no me extraña, la verdad. El día 30 tuve mi último examen y la liberación que sentí fue tal que desde entonces no soy la misma. Qué va. Antes yo era una chica estresada, uniceja, con una piel al más puro estilo blanco nuclear y con un único propósito en la vida: acabar el curso, viva o muerta, pero acabarlo. Ya, me pongo en plan dramático, lo sé, pero es que no es para menos. Y para colmo una va viendo el panorama y se pone en plan existencial al preguntarse "¿tanto estudio pá cobrar igual que de cajera en Mercadona? ¿ya valdrá la pena?". Lo que yo os diga, en plan existencial total. 

Pero desde el día 30 mi vida ha cambiado. Oh, sí. Estoy relajada, ya tengo un par de cejas (y un entrecejo despejado), estoy con un colorcillo bastante considerable (llamar moreno al color en cuestión era un poco exagerado) y mis propósitos en la vida son múltiples: acosar al galán en llamadas y mensajes, enterarme de lo que se cuece en las rebajas, procurar que la casa esté limpia, esperar con sublime paciencia a que me llamen para empezar a trabajar... vamos, que estoy de un zen que no me aguanto, señores. Además he vuelto a casa de mis padres y me estoy empezando a ventilar de tanta Compi, la cual cosa necesitaba mucho. 

No obstante, la vida pachorril se me acaba pronto. Este viernes tengo la entrevista y la prueba para un trabajo que espero que salga bien. Estoy un poco nerviosa, lo confieso. Ya os iré contando (toma intriga), pero es un trabajo muy alejado de lo mío (nada de limpiar culos y mocos de bebés, vamos) y de cara al público, así que seguro que me da chicha para seguir escribiendo por aquí... Aunque debo confesar (estas dos últimas palabras entonadas a lo Pantoja) que... ¡tengo muuuuuuucho por contar de estos días de silencio-desintoxicación! 

Así que vamos, que estoy de vacaciones (y de vacaciones de verdad, que tengo a mis dos hermanos de campamentos... vamos, ¡¡que no me lo creo ni yo, hija única al fin!!), que me he depilado las cejas y que no he muerto... y lo más importante de todo: que ya estoy al 50% de la carrera, en pleno ecuador y... ¡con muchas semanitas para disfrutar del veranito!




P.D. Sí. He necesitado desintoxicarme de tanto estudio, tanto escribir por obligación y tanto tener las neuronas en ebullición. Es más, el primer día de vacaciones sentía un cargo de conciencia tremendo por no estar estudiando... ais, ¡la juventud!  

21 de abril de 2011

¡Que tiemble Madrid!

No, Copo, no;
El título no es que sea una amenaza por esto de la Copa de Rey. Qué va. Escribo esto mientras en la tele sale como los del Real Madrid celebran su copita con el Borbón y encima el galán se chotea de mí porque me ha dado penapenitapena que nuestro Barça no ganara. Vale, que ya, que al galán y a mí el futbol ni frío ni calor, pero si me ponen al Barcelona contra cualquiera lo tengo claro, aunque solo sea por amor patrio o como quiera que se llame...

Lo de Madrid viene porque mañana nos subimos a un autocar rumbo a esas tierras. Vamos a este evento que tiene muy buena pinta y por el que tenemos mucha ilusión. No obstante, nos vamos a meter entre pecho y espalda 8 horas de autocar sin contemplar la posibilidad de caravana: sí, ya estamos temblando Jajaja 

¡No sé si desde allí podré escribiros así que os deseo que paséis unos felices días!


P.D..: Desde aquí un saludito a mi querido Javivi, que no sólo jugaba conmigo en el patio a partir de finales de P5 sino que además ahora, catorce años después, me sigue leyendo. Es un placer verte, aunque sigas teniendo esa manía tan fea de no quererle dar dos besos a la gente! ;)

7 de marzo de 2011

Día de party

Copo,
Hoy mi hermana ha entrado en mi cuarto, me ha mirado con compasión y me ha soltado un: "Oh, qué lastima me das, mañana a la uni y yo toda la semanita de part"y. Y sí, es que hoy era fiesta en Barcelona y mi uni se ha apuntado al carro, pero mañana ni semana blanca ni puñetas en vinagre, mañana me toca clase como una campeona. Y sí, mi hermana es simpatiquísima cuando quiere.

Pero bueno, vayamos a lo positivo: mi fin de semana ha sido de tres días seguidos. Olé. La mañana la he invertido a hacer inventario de mi ropa interior... el mundo de las medias es cuanto menos insondable, os lo prometo. Además mi querida hermana también se ha apuntado al carro y hemos re-calificado nuestros calcetines y los hemos distribuido en sendos cajones de forma equitativa y con una paz que ya quisieran los de la ONU. 
No obstante,por alguna razón mi hermana se ha quedado con los calcetines de colores y yo he acabado con mi cajón que parecía una TV antigua: a blanco y negro. Curiosamente todos los calcetines sin dibujos le hacían daño... curiosamente, claro. 

Por otro lado la compi me ha recibido por la noche con los brazos abiertos. La tía se ha puesto tan contenta que me ha dado hasta mal rollo... ¿a santo de qué tanta alegría? Después se le ha ido la alegría de golpe al poner el telediario. Y es que la compi es así,  una mujer con carácter que le grita a la TV cuando hablan de la "porqueria der gobielno" o de cosas malas que también pasaban antes de la "guerra". Y es que todo lo malo antes de la guerra también pasaba y por eso la compi asegura que se avecinan malos tiempos... vamos, una señora ante todo optimista Jajaja

A lo que iba, que la compi se ha enfadado tanto con el telediario que ha cambiado de canal y ha puesto Bob Esponja. Ha estado un buen rato riéndose con Calamardo y compañía hasta que se ha dormido y al despertar no entendía la trama. Al final ha soltado un "Pues menua tontería" y ha vuelto al telediario, se ha vuelto a enfadar por culpa de "Jafar" un señor "má malo que Franco y tó que tiene a lo morito fatal". 

Y es que hay que ver la de cosas que pasan en un día de party, ¿eh? 

31 de diciembre de 2010

¡Adiós 2010!

Querido Copo;
Hoy acaba el año y, como toquisqui, yo también quiero hacer balance de este 2010. 

Un año con muchas cosas buenas y otras malas: La convivencia con la Compi ha ido viento en popa, acabé mi primer año de carrera, hice mis primeras prácticas, tenemos salud... Por contra el paro nos ha dado un par de collejas en nuestra familia y ahí seguimos, con ganas de que todos tengamos un trabajo.

No obstante mi mejor amigo, mi galán, y una servidora seguimos juntos y firmes. Abriendo los brazos a este nuevo año en el que queremos seguir creciendo, seguir ilusionándonos, seguir soñando por una vida en común que ya ha comenzado.

Sed muy felices. ¡Gracias por seguirnos y acompañarnos!
¡Que este 2011 sea el primero de los mejores años de vuestra vida!


Con cariño,
Alba

23 de diciembre de 2010

Me voy, qué lástima pero adiós...

Sí, Copo, así le he cantado hoy a la Compi. 

Y es que aunque hoy, aunque mi madre no se lo crea, yo tenía clase. Sí, sí, lo que oyen. Todos los estudiantes del mundo mundial de vacaciones navideñas y yo tenía que ir a clase. Me tocaba organización del espacio escolar. Pero al final no he ido. Oh, no. Y es que ayer los autobuses anularon mi ruta debido a unas obras que aún no he visto. Entre eso, que hoy tenía que hacer la súpermegamudanza a casa de mis padres y que lleva tres días cayendo el diluvio universal al final no he ido. Y oigan, me ha sabido mal porque hoy había piscolabis, pero qué le vamos a hacer. 

A lo que iba, que esta mañana mi señor padre estaba a las 9 de la mañana plantado con intenciones de recoger a su primogénita, osease, una servidora. Le ha traído una caja de Ferreros a la compi y ha cogido mis miles de maletas y bolsos... y es que me voy de casa de la compi. Sí, sí, lo que leen. En realidad nos vamos de casa las dos: nos mudamos a un piso.

Desde el año pasado la familia de la compi viene intentando convencerla de que deje la casa que tiene a las afueras (y en la que ha vivido toda la vida) para que se alquile un piso en el centro de la ciudad. Lo cierto es que ahora estamos en el quinto pino a la derecha y la compi depende de los demás hasta para comprar el pan, y no es plan. Así que al final la señora se ha liado la manta a la cabeza, ha alquilado un piso de estudiantes y en una semana se va a vivir allí. Así que yo me voy con ella, pero justo cuando acabe las vacaciones. 


Pero lo fuerte del asunto viene que el día 10, cuando empiezo de nuevo, no vuelvo a mi uni (no, a pesar de que hacen vídeos tan sumamente surrealistas como este). A lo que iba, que el día 10 empiezo prácticas en una Escola Bressol (una escuela infantil), en el aula de 1 a 2 años. Lo que oyen. 


Y lo siento, me tengo que marchar ya. Dentro de un rato tengo una cena con unos compañeros de clase y como no mueva un poquito el culo voy a presentarme con el pelo  a lo afro y unas cejas a lo Frida Kahlo...


Un beso y... ¡feliz Navidad!

7 de septiembre de 2010

La vuelta al cole...

Querido Copo;
Esta semana estoy ultimando las cosillas que me han quedado pendientes del verano. En breve me liaré la manta a la cabeza y empezaré con las súper mega maletas que irán directas a la casa de la compi... pero sinceramente, me da una pereza enoooorme. Y después fijo que me dejo cosas... sin ir más lejos a la salida con mis amigos a Besalú no me llevé un mísero calcetín ni jabón ni champú, por poner un ejemplo.

No obstante, en Catalunya ya hemos tenido la vuelta al cole (delcorteinglés) y ayer por mi casa la gente iba histérica. Mi madre volvía al trabajo, mi padre empezaba con un súper trabajo nuevo después de meses en paro, mi hermano empezaba 2º de bachillerato y mi hermana pues empezaba 5º de primaria.... ¿y yo? Pues yo viéndolos a todos como locos, de los nervios y pensando que a mí me toca en menos de lo que me creo.

Mi tarea principal ayer fue llevar e ir a buscar a mi preciosa hermana al cole...

Y sí, creo que una imagen vale más que mil palabras. El tamaño de la mochila es XXL se debe a que el primer día les hacen llevar toooodos los libros y la pobre criatura iba que no podía con su alma (es una forma de hablar, que conste, que con su alma podía, pero con la mochila no...). Por suerte los libros de su cole son de socialización, es decir, se los pasan de un curso a otro. Y no, no sólo te ahorras una pasta quenoveas, sino que además yo me ahorro forrárselos todos.

¡Feliz día!


6 de septiembre de 2010

La guinda del veranito...

¡Hola Copo!
Mi ausencia se debe a una mezcla de falta de noticias y desgana. No obstante, el verano ha acabado tan bien como empezó, señores. Y es que sí, ¡nos hemos liado la manta a la cabeza y le hemos puesto una buena guinda al veranito! Me explico... Cada verano, a principios de septiembre, el grupo de jóvenes de la iglesia evangélica a la que el galán y yo vamos, alquila una casita de colonias para pasar cuatro días de relax y diversión. Y para qué engañarnos, ¡es toda una experiencia! Con la mayoría de la gente que estuvo nos conocemos, prácticamente, desde que nací y siempre disfrutamos de un ambientazo tremendo. Este año el destino elegido fue Besalú y lo pasamos como nunca.

Una de las noches organizaron una súper cena temática sobre Indios & Vaqueros. Yo, que soy un poco confiada, dejé en manos de mi galán el tema de los disfraces (ya que otros menesteres me tenían sumamente ocupada). Me preguntó que si estaba dispuesta ha hacer un poco el friki... y yo pues siempre he tenido mi puntazo, pero vamos, no sé... ¡No me esperaba yo aparecer de esta guisa a la cenita de marras! Jajaja

Bueno, vale sí, me lo esperaba, ¡lo he de reconocer! Casi me muero de la vergüenza cuando mis amigas empezaron a disfrazarse y yo ni me atrevía a sacar el mío Jajaja En las literas había pistolitas, sombreros, tejanos, trajes indios... y en mi cama una espada láser de los chinos Jajajaja Mi amiga Fabi miró mi cama, me miró a mí y me soltó un escueto "Estáis fatal" Jajaja

Al principio me daba un corte tremendo presentarme así en sociedad, aunque el acabado final hasta me hizo gracia Jajaja (Ah, desde aquí un besazo a mi prima Loida, que la pobre tuvo que ocuparse de mi look friki con una mezcla de estupefacción y sorpresa Jajaja).

Pero bueno, lo que compensó de verdad fue la carita de ilusión de mi galán, que al verme bajar las escaleras (en plan peli total) me soltó un "¡¡Eres la mujer de mis sueeeñoooos!!" que nos dejó a todos patidifusos Jajaja Y no, no ha conseguido que vea ninguna de las pelis de Star Wars, pero al menos ha conseguido que me disfrace de princesa Leia (algo es algo). Eso sí, los disfraces fueron diseñados y confeccionados por él, que es todo un artista de la alta costura Jajaja

En esta foto, las chicas que dormíamos en la habitación más pequeña del universo, (a pesar de que habían habitaciones más grandes y espaciosas disponibles), donde dos literas, un plegatín y las correspondientes maletas entraban haciendo un auténtico tetris.

Aquí, nuestras fans: tres vaqueras y una india. Nunca se sabe hasta donde se puede llegar, señores...
...y no podía faltar un retrato de estos tres. Y es que en la mini habitación la última mañana nos despertamos debido a que nos lanzaron una maravillosa bomba fétida. Sí, esos sinvergüenzas. Y damos gracias a que en la súper mini habitación esa noche había un colchón extra en el suelo que atrancó la puerta y no nos rebozaron el pelo con espuma de afeitar, que sino las tenemos...

¡Buen comienzo de semana!

P.D.: Yo, por el momento, hasta el 10 no me matriculo y hasta el 13 no empiezo. La compi y yo nos veremos las caras el 12... hasta entonces me toca llevar a mi hermana pequeña a su primer día de cole y pensar y organizar muchas, muchas cosas. Qué yuyu.

25 de agosto de 2010

Los 78 de la compi y algunas novedades

¡Ey, Copo!
Hace días que quería escribir, pero entre pitos y flautas no había tutía. Y no, no podía dejar escapar esta entrada... ¡y es que la compi, nuestra compi, cumplía años! Sí, señores, sí, 78 añazos para ser más exactos. Así que el día C ("C" por Compi y por cumple, obvio) el galán y yo nos plantamos en casa de la doña para hacerle una party sorpresa (la habíamos avisado por teléfono un rato antes, pero güeno). La mujer estaba de lo más feliz y contenta por vernos.

Yo le regalé un abanico chulísimo, chulísimo. Y sí, yo nunca le había regalado un abanico a nadie, pero ella aseguró setecientas cincuenta veces que era el abanico más bonito que había tenido en su vida (toma ya). El galán, en su afán de que la compi le quiera a él más que a mí, le regaló una caja de bombones Caja Roja de Nestlé. La pobre compi estaba de lo más emocionada y no paraba de repetir eso de "¿Y por qué sus habéis mulestau? Si no hasia farta...".

Por lo demás me dejó bien clarito que el verano estaba siendo demasiado largo y que tenía muchas ganas de que volviera a vivir con ella. A mí me dieron ganas de decirle que un verano nunca jamás es demasiado largo, pero con la compi más vale no entrar en discusión y más con estos temas Jajaja

El galán, que se había llevado su súper trasto para ametrallarnos con sus fotos (las cuales me encantan, no se vayan ustedes a engañar). Y ya que estaba, me hizo ilusión entrar en "mi" cuarto de casa de la compi y retratarlo. Así que de esta guisa me autofotografié (y sí, necesito un corte de pelo como el comer).
A lo largo del verano muchos me habéis preguntado por mi vecino y mi ventana. Más que preguntas he escuchado tooodo tipo de chistes habidos y por haber (¿acaso soy la única que tiene un vecino que cultiva tales plantas?). Pues yo, me lié la manta a la cabeza y levanté mínimamente y con grandisimulo mi persiana, mientras el galán entretenía a la compi en el salón. ¿Y qué encontré tras la persiana prohibida?
¡Pues que mi vecino lee a Copo también! ¿O no? ¡Porque sino ya me dirán ustedes a santo de qué iba a talar mi vecino el Amazonas de marihuana que me tenía montao!

Y sí, también me encontré con un nuevo escritorio a cortesía de la compi. Este año estudiaré con mayor comodidad que con la mesa de picnic plegable del curso pasado... ¿no creen? Por lo demás, veo septiembre muy, muy, muy cerca ya...

¡Un abrazo y buena salud! (Lo de la salud suena un poco a yayito pero es que entre tanto ventilador y aire acondicionao estornudo de oca en oco y tiro porque me toca, señores).

23 de agosto de 2010

Morena, morena... como que no.

Querido Copo;
Hace ya algunos días que regresé de las vacaciones familiares del verano 2010, pero he tardado en recuperar mi "buena" salud mental (por decirlo de alguna manera.

La verdad es que este año las vacaciones se presentaban un poco mustias dado que mi galán se quedaba levantando el país... o lo que es lo mismo, trabajando. No obstante, en mi cabía la esperanza de pasar toda la semana al sol y ponerme negra... así podría chulearle después a mis amigas súper morenazas que siempre se meten conmigo por mi blanquecina tez (vaya, que no me pongo morena ni a la de tres). Porque sí, todas tenemos una odiosa amiga que va morena los doce meses del año, y que cuando una se presenta con su humilde moreno en pleno mes de agosto se le viene el mundo abajo al ver que tu amiga estaba el doble de morena que tú en enero...

A lo que iba, que yo me marchaba con mis padres, hermanos y abuela a Alboraya a tostarme... ¿y qué narices me encontré? Con este tiempo:

Esta foto es del centro de Valencia a las 5 de la tarde de un viernes en pleno agosto. Ni les cuento la alegría que me entraba a mí, estando en primera línea de playa, con una piscina hermosísima, sin internet y sin nada que hacer y con el tiempo así.

De 7 días pude bajar a la playa 3... y vamos, que el corte de bikini de este verano sigue sin estar como para tirar cohetes... Y lo bueno es que mi madre me decía "pero hija, si hace calor" y yo "sí, calor hace, pero yo me quiero tostar, ¡no me quiero cocer!"

Ah, eso sí, a la que nos daba el venazo de ir a hacer visita cultural por la Ciudad de las Artes y las Ciencias salía un sol radiante que hacía las colas eternas. Chúpate esa.
Y sí, eso de compartir habitación del apartamento con mi abuela ha sido una experiencia religiosa como hay pocas. Y sí, después de una sesión 7 días 24 horas con mi familia al completo en un apartamento ha sido una experiencia que creo que no olvidaré nunca. Y sí, he necesitado una buena sesión de amigas a mi vuelta. Os quiero chicas, aunque estéis siete veces más morenas que yo os sigo queriendo. Y sí, yo sin mi galán no me voy más.


12 de agosto de 2010

Donde se ponga un tenedor...

Querido Copo,
Ha raíz del fabuloso cumpleaños del galán, el muchacho decidió invitar a su pequeña y dulce novia (osease, una servidora) a un restaurante japonés. Yo siempre había hecho campaña en contra de dicha opción siempre que el galán había querido salir a comer, la verdad, y es que mejor malo conocido... ¡Vamos, que yo siempre he sido pro-restaurantes chinos! Me encaaanta su comida, el servicio, el precio... ¡pero si hasta me saludan por la calle cuando me ven!

Pero a lo que iba, que me voy por los cerros de Úbeda, que al muchacho le hacía ilusión y yo al final cedí (sí, lo sé, soy una santa). La verdad es que el local se llamaba Sakura, y las señoritas camareras iban en kimono... todo muy japonés, vamos. Pero a mí el colmo de los colmos me llegó al ver mis cubiertos... ¿dos palillos? Claro, vosotros, copoadictos, pensaréis "¿y tú qué esperabas, bonita?", pues bien, los chinos que yo sepa también comen con palillos y no son tan antipáticos de ponerte dos santos palos, y ale, apáñate-tú-como-buenamente-puedas.

Y sí, la verdad es que fue todo un espectáculo verme comer la sopa de pepinillo (o lo que aquello fuese) con palillos... Al principio intenté seguir las pautas que me daban en un papelito (Ja! Ingenua de mí...) pero al final opté por la técnica de agujerear el pepinillo y poner el palo en alto para poder comer algo... He aquí las pruebas:





Sí soy todo un espectáculo comiendo, señores... A lo que iba, que al final, le pedí al galán a que me pidiera unos cubiertos decentes, y él erre que erre que si los quería que los pidiera yo, que ya soy mayorcita. Pero como las japonesitas con kimono me miraban con odio y rencor cada vez que pasaba por su lado por el escándalo que estaba montando, pues puse al galán entre los palillos y la pared y le dije que o me los pedía o empezaba a comer con las manos, que decidiera.

Uno no es capaz de saber qué es la felicidad hasta que se encuentra con un cuchillo y un tenedor de toda la vida. Ah, valga decir que con la clavada que nos dieron en la cuenta, decidí meterme los palillos en el bolso como quien no quiere la cosa, que para comer me servirán poco pero una nunca sabe cuándo le pueden hacer falta para hacerse un moño, oigan.

P.D.1: Hoy, hemos ido al chinorris de siempre... y sí, he sido feliz.
P.D.2: Me voy de vacaciones con mis padres, mi hermano, mi hermana y la abuela... al galán me lo dejo levantando el país (vamos, trabajando). Snif.

6 de agosto de 2010

Que alguien me devuelva el verano


No, Copo, no,
No me he pasado todo el puñetero curso, con el culo plano e iluminándome con la lámpara de mesa (que ya todos sabemos que la luz de la ventana estaba prohibida) para pasar frío en verano. Hasta aquí podíamos llegar, señores. Que haya sido el invierno m
ás gélido que mi joven mente recuerda, vale. Que no haya hecho calor hasta hace poco más de un mes, vale. Pero que ya haya llegado el puñetero y asqueroso frío, acompañado de su amiga la lluvia... vamos, ¡eso sí que no! ¡Por encima de mi cadáver! Hasta aquí podíamos llegar.

Por lo demás... seguimos de vacaciones. Pero ahora de vacaciones de verdad. Acostándome a las tantas y madrugando a las 10 y media, sí señor. No obstante, entramos en semana de cumpleaños y mañana,día 7, el galán se corona con 23 años (sí, yo también creo que este chico está envejeciendo a pasos agigantados Jajaja).

Lo malo viene el día 10, que yo cumplo 19 años. Ya he informado a mis padres que me planto a esta edad. Que todo el mundo lo dice, que a partir de los 20 llega el declive, y qué quieren que les diga, siempre estamos a tiempo de entrar en decadencia, ¿no creen?

Además cumplir los años en agosto es un poco asco. La gente tiene tendencia a olvidarse del cumpleaños de una, que en agosto la gente está tostándose en Benidorm o similares, sin facebook ni ná. Por lo demás me consuela cumplir años el mismo día que Manolito Gafotas, mi referencia literaria de la infancia.

Y la verdad, es que a pesar de todo, está siendo un buen verano. Aquí nosotros en el concierto de Jarabe de Palo... ¡una maravilla!
¡Que vuelva el sol!

2 de agosto de 2010

De vuelta a casa

Querido Copo,
Aunque no me pasee con demasiada frecuencia por estos lares estoy pasando un verano memorable. Ahora mismo estoy instalada en casa de mis padres, para "descansar". Y es que desde que acabé mi primer curso de la universidad... ¡no he parado! Lo cierto es que estando en casa todo el santo día me subo por las paredes... por las noches me da por hacer cosas y por las mañanas mi hermana pequeña se encarga de que no duerma mucho, que según ella tenemos muchas cosas "de chicas" que hacer. Por "cosas de chicas" se entiende: bañarnos juntas en la piscina de plástico de la terraza, corregir los deberes del cuadernillo de verano o ver la versión americana de Esta casa era una ruina en uno de los chorrocientosmil canales que tiene ahora Antena 3 después de comer, mientras nuestra querida abuela se echa la siesta.

Y esa es otra, como ya comenté, tenemos una nueva habitante en la casa, así que somos 6 y cuando el galán nos visita pues 7. Dada mi vocación de culodemalasiento la que cedió su cuarto para "la Iaia" fui yo así que si ya antes sentía que desde mi semi-independencia a casa de la compi me había dejado sin un hogar propiamente mío, ahora eso se ha acentuado... vamos, que me da a mí que hasta que el galán "no me ponga un pisito", como dice la compi, no voy a tener una "mi casa".

Esta semana pasada ha sido muy gracioso volver a trabajar en los campamentos que ya os comenté con el galán. Yo llevaba un grupo de siete niñas de 9 a 10 años y él uno de la misma edad pero de niños. Lo bueno es que como llevábamos las mismas edades hacíamos algunas actividades con los niños juntos y a menudo sentía que íbamos mamá, papá y los 15 hijos Jajajaja A mí me encantaría formar una familia numerosa pero reconozco que lo de esta semana ha sido pasarse de castaño oscuro, eh! Jajajaja Creo que estamos los dos agotaicos... él ya ha tenido que volver a su trabajo de informático y yo al mío de hermana mayor...

¡Y sí, a pesar de que tanto mi saco de dormir como mi maleta aún duermen en el salón de casa, ya echo de menos estar dando vueltas por el mundo...! Y es que trabajamos, sí, ¡pero lo pasamos taaan sumamente bien, señores! Para muestra un botón:

Con mi amigo y compañero de fatigas: Abel, el cual me rogó y suplicó aparecer en este diario del que es un fiel lector... pero es que queridos amigos, ¡este chico merecería un blog aparte! Jajajaja

Con mi querida Sara (muy posiblemente contándonos cotilleos)

Parte del equipo aún conservaba la voz tras la marcha de las fieras que cuidamos de domingo a sábado...

Las fieras de las que os hablaba...

Y aquí, el paraíso...


¡Buen verano!

P.D.: Sí, tranquilos, he llamado a la compi, está bien... ya si eso os cuento mañana Jajaja

19 de julio de 2010

Llamadas desde vayausté asabé



Querido Copo;
Me siento sumamente culpable por el abandono al que te tengo expuesto desde que abandoné el hogardulcehogar de la compi y volví a la casa de mis padres. Este verano lo estoy pasando igualico igualico que los cinco anteriores: como monitora de campame
ntos.

Para los que tengan retoños a partir de 6 años
pienso que apostar por unos campamentos de verano es de lo mejorsito que se puede hacer. Yo trabajo de voluntaria (amos, que te dan los buenos días y las gracias (y si estornudas también te dicen "salud", pero yastá) durante el mes de julio en estos. Tiene su gracia pasar un mes del año sin luz en la tienda, con el baño en elquintopino, durmiendo en tipis indios...

Lo cierto es que he pasado las dos últimas semanas allí. Y claro, como la pobre compi no sabía ná de mí desde que me marché, me lié la manta a la cabeza y buscando, buscando cobertura, la hallé en medio de unos matorrales la mar de acogedores...

A: -¿Compi?
C: - ¡Hola! ¡Qué sopresa!
A: -¿Cómo está?
C: -¿Oye tú sabe onde he dejao lah pastillah?
A: -¿Cómo dice?

*Pausa 1: Vamos a ver, ¿qué significaba esa pregunta? ¿Que la señora llevaba desde que me marché sin tomarse su medicación? Sí, yo también sentí esos sudores fríos.

C: -Que si tu sabeh onde dejé yo mi medicasión...
A: -¿Yo? ¿Pero cómo quiere que lo sepa yo?
C: -¡Que tú te tieneh que acordá! ¡Que la há vizto ezta mañana cuando há venio!

*Pausa 2: Vale. Definitivamente a la compi ya se le había ido la cabeza del todo... es más, me echa tanto de menos que ya hasta "me ve" por casa...

A: -¡¡Compi!! Que eso no puede ser... ¡que soy la Alba y yo no he estado hoy en su casa!
C: -¡Hombreeeeeee! ¡Pero si ereh la Arrrrrba! Claro, si ya sabía yo
que llamaríah, que ayé me llamó tu shico, que ya parese mi nieto y tó...


Hablamos cinco minutillos escasos, pero esa conversación me enseñó algunas lecciones memorables:
  1. Que después de algunas semanas de vacaciones la compi se ha olvidado de mí y ha empezado a confundirme con la asistenta que le ayuda a ducharse. Manda narices.
  2. Que el galán ha llamado a la compi a mis espaldas durante mi ausencia... sí, yo también pienso que el galán me la quiere robar. De hecho estoy contemplando seriamente la posibilidad de hacer un grupo en facebook que se llame "Yo también pienso que el galán quiere robarle a la compi a Alba" o algo más ingenioso, que ahora, a las 1:47 no se me ocurre.
Por lo demás decir que esta semana he regresado a casa como pausa de mi tute de campamentos porque mi abuela real (osease, la madre de mi madre) ha venido a instalarse a casa de mis padres para lo que queda de verano. Ah! Y decir que mi abuela
se refiere a la compi como "La vieja", con cierta envidia, todo sea dicho. Me dice cosas como "¿Y la vieja no es mú cajcarrabiah?" Jajajaja Y yo "No, iaia, es una señora mú salá".

También decir que mañana me vuelvo a marchar a aquellas tierras con tipis y llenas de niños. Y esta vez me llevo al galán (así controlo las llamaditas que hace a otras muj
eres, véase la compi). Y sí, pasaré calor. Y sí, acabaré hasta las narices de niños. Pero valdrá la pena encontrarse una notita como la de la foto que en su revés ponga "Alba, gràcies per tot el que fas per mi" (Alba, gracias por todo lo que haces por mí").

¡Hasta la semana que viene!

PD.: Desde mi ausencia nuestro grupo en Facebook ha pasado de 40 a 43 miembros. No es que el ascenso sea una locura pero me parece realmente llamativo dado que han sido días en los que no he escrito... De todos modos, ¡gracias!


5 de julio de 2010

No he muerto

Querido Copo;
Lo sé, se rumorea que he estado ausente porque he estado realizándome una operación de cambio de sexo, que me he muerto de añoranza de la compi... pero ná de ná. Simplemente que una es:
  1. Sumamente despistada.
  2. Monitora de campamentos de verano.
Vaya, que he estado cuidando de 8 niñitas de cinco a siete años durante una semana y a este ritmo se me van a quitar las ganas de tener hijos, señores. Cuando tenían que ponerse el pijama... ¡¡qué horror!! ¿qué tenían en contra de dormir? Y por no hablar del momento de peinarse (osease, después de levantarse, de la piscina de la mañana, de la siesta y de la piscina de la tarde)... definitivamente ese momento era mortal... la primera niña en peinar como fuera muy creativa con su pedido (por ejemplo "trenza de espiga de lado") tenías que reproducir 7 veces más ese pedido porque todas querían lo mismo que esa niña... y yo con contracturas por trenzar cabezas Jajaja

Lo bueno es que de tantas horas de vigilar niñas con manguitos en la piscina me he puesto hasta morena.

Y no, no pienso retomar el ritmo del blog, pero es que señores y señoras, ¡estoy de vacaciones de todo! De todo menos de piojos, liendres, niñas con fiebre, niñas que me rogaban que las acompañase al baño a las tantas de las madrugada, etc.

Vamos, que no estoy por el blog, pero no me aburro... para pruebas gráficas, ¡vean aquí! Por lo demás, me marcho quince días más por ahí... ya contaré, ya...

¡Un abrazo!